lunes, 22 de enero de 2007

Malos aires


Después de unos días de ausencia, retomo este proyecto animado por mi amiga Noega, que sé que leerá esto... Al menos sé que una persona me lee!

Mira que no han sucedido cosas en este último mes largo, se podría llenar una bitácora con ellas. Pero voy a seguir por los aires. Si en diciembre era Air Madrid, en Enero nos deja una nueva aerolínea: Air Asturias.

Lo de nueva es literal: Empezó a volar el 16 de noviembre. Lo que no es tan literal es lo de "aerolínea", ya que no tenía flota propia (operaba con un Airbus alquilado) ni tampoco líneas, pues de un día para otro se cambian los destinos: Lisboa apareció y se esfumó rápidamente, luego Madrid... Tan sólo las promesas eran de altos vuelos. Nos habían venido la moto, o más que la moto, el avión de que iban a operar rutas con Europa, Sudamérica... Incluso hablaban de incorporar a su ¿flota? todo un señor Airbus A340 para esos vuelos transoceánicos. Esta mostaliella se pregunta desde dónde pensaban volar con semejante Airbusazo, porque en Asturias no hay pista bastante para un ave de tal calado.

En fin, el corto vuelo de Air Asturias duró dos meses y un día. Como condena no es muy larga. Como aerooínea no le dio tiempo ni a despegar. las culpas se las echan a los slots y a la falta de pasajeros. ¿En sólo dos meses? Un topo quizá se trague el cuento. Una mostaliella no, y por eso sospecha que era un proyecto destinado al fracaso, como casi todas las iniciativas asturianas.

El tío Tini se apresuró a lamentar la decisión de Air Asturias, tanto se apresuró que casi se atraganta al decir que la aerolínea no había recibido subvenciones o no se qué mi madre... Digo yo, ¿Entonces la publicidad de Asturias que lucía el aparato quién la pagaba? ¿O era por amor a la tierrina? Espero que los logos de Paraíso Natural y demás estandartes fueran sólo pegatinas, porque pintar un avión debe de costar un cojón para quien no sabe aguantar dos meses en el aire.

Lo que aprendemos de esto, es que montar una aerolínea lo hace cualquiera: Sólo necesitas tener pegatinas y unos slots mal asignados. Cuanto peor asignados, mejor, porque así les puedes echar la culpa a ellos (y a los pasajeros, no lo olvidemos) cuando tengas que cerrar. Lo demás no es tuyo, así que no hay que preocuparse. El avión se devuelve, y si hemos tenido cuidado al arrancarlas, igual ni siquiera se notan las pegatinas. Los empleados, también se devuelven. "Ha sido un placer, gracias", les habrán dicho con una sonrisa. Es más, los empleados se devuelven más rápido que el avión, porque no hay que pintarlos de nuevo. Sólo hay que pedirles que devuelvan el uniforme (con una sonrisa, gracias). Con los retales de los uniformes, un sastre un poco mañoso podría hacer una bandera asturiana tamaño continental. Bueno, tamaño regional más bien, que tampoco tenía tantos empleados. Al fin y al cabo, de Asturias, ¿qué se puede esperar?

1 comentario:

Anónimo dijo...

Ay.. Mostaliellina.. (qué leches es esto?) qué razón tienes en esto de las aerolíneas..

Una pena que Air Asturias con todo el bombo y platillo que se le dió no lograse mantenerse en vuelo.. cuantos despidos, cuántos dineros a tomar viento nunca mejor dicho..

A ver ahora qué ocurre con la recogida de Air Madrid por parte de este otro touroperador q no recuerdo quién es..

Ya nos informarás.. Besotes :)